viernes, 18 de febrero de 2011

El pollo y el tamarindo, buena combinación.

Esta receta la comí por primera vez cuando viaje por trabajo a Huatulco con mi sobrina (que no iba de trabajo, sino de "jovencita de compañía"). Como las reuniones de la SEP estaban de plano muy aburridas, el día de la asamblea con directores de escuelas de gobierno para elegir el nuevo representante de las escuelas incorporadas (mera "grilla") decidimos sacar un tour a las cascadas no tan cercanas. La experiencia es por demás hermosa, contrario a las de la Huasteca Potosina estas estaban desiertas e impolutas. Después de hacernos caminar y caminar, meternos al agua fría y cristalina, nos llevaron a todos con mucha hambre a comer a una exhacienda cafetalera.
Con estufa de leña de inicios del siglo XX, la cocinera se lució con dos guisos espectaculares: cerdo en pasilla y pollo con tamarindo. Claro, acompañado con tortillas recién hechas y arroz a la mexicana, café y plátanos con crema y canela.

Ya saben que el pollo es una opción barata y siempre a la mano, pero eso de cocinarlo hervido o en milanesas es medio aburrido e insípido. Así que les propongo esta receta que rompe con la monotonía del pollo.

POLLO AL TAMARINDO
4 piezas de pollo (piernas o pechuga)
150 grs. de tamarindo
1 cucharada de chile piquín en polvo
1/2 taza de miel o azúcar.
1 cucharada de cebolla picada
3 cucharadas de aceite
Sal y pimienta.

El pollo se lava bien y se le quita la piel de preferencia, aunque da buen sabor y queda crocante con ella. Depende de la dieta que lleven, este primer paso queda a su elección. Se seca y se salpimienta. Una carne nunca se debe sazonar al final, porque nunca adquiere el mismo sabor, así que es el primer proceso que deben hacer con ella. En las tres cucharas de aceite se pone a freír lentamente, esto lo deben hacer con la carne muy seca, porque en caso contrario les brincará el aceite todo el rato. Cuando queremos freír la carne, nunca se tapa la sartén porque nos quedará un pollo cocido, sabor que queremos evitar, ¿no?
Este proceso durará una media hora mínimo, para impedir que nos quede cruda por dentro, cuando vean que ya está piquen la carne con un cuchillo y si no escurre sangre, es que está lista. Esto se aplica para los muslos, en cuyo caso siempre lo pueden cambiar por pechugas sin aplanar.

Los tamarindos se pelan y lavan, se ponen a hervir con suficiente agua. Una vez hervidos se dejan enfriar y con la mano se retira la pulpa de ellos. Se cuela y se fríe la mezcla de pulpa y agua  en una cacerola con un poco de aceite y con la cebolla. Se le agrega el chile piquín al gusto, el azúcar, sal y pimienta y se deja hervir (pueden agregar aquí unas gotas de salsa inglesa). Revisen el sabor, debe quedar agridulce y picante.

Se escurre el pollo, se le agrega el tamarindo y lo pueden servir con arroz blanco hervido en agua con sal únicamente.

Con el tamarindo que les quede pueden hacer una jarra de agua fresca para acompañar la comida.

1 comentario:

  1. Ps ya la cale hoy, y debo decir que batalle con los tamarindos... jeje creo que no elegí un buen día para prepararla... ya le daremos el VoBo. Saludos!

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